
Islas Baleares de mis abuelos
donde bailaron la jota y se miraron a los ojos.
Mallorca , de la niñez y del amor primero.
Qué poco sé de ellos.
Si pudiera pisar esa tierra , al menos,
palpar la ternura de esos besos.
Cuál habrá sido la casa de María Malonda
la de ojos de cielo,
la del hablar apurado en extraño dialecto.
Cuáles de Miguel Calafat, los recuerdos.
Cuáles los amigos, los juegos…
Los rostros de sus padres
que quedaron presos
de la angustia y el llanto
cuando ellos se fueron.
Como puño apretado
corazones en duelo.
Y ella ,la de piel suave,
en el monte norteño,
de la argentina tierra,
siempre hijos pariendo.
De ahí llevo la sangre
que me grita por dentro
sonando en castañuelas
vociferando sueños.
¡Oh Dios cuánto no develado misterio!.
Ya no están mis abuelos,
Ya partieron
hacia el rumbo sin finde sus anhelos.
Un barco de azucenas
los lleva por el tiempo.
Elsa Tébere (Solcito)






